Desde el 30 de mayo, Maigualida Tovar permanece recluida en el Hospital Dr. Raúl Leoni, en San Félix. Desde entonces solo se le ha practicado una diálisis, cuando debe hacerse tres por semana.

Un paciente renal que no recibe trasplante de riñón o es dializado corre el riesgo de que su sangre se contamine y muera debido a que sus riñones pierden la capacidad de filtrar líquidos y desechos en el cuerpo.

Este es el riesgo de Maigualida Tovar, una paciente renal recluida en calidad de aislamiento en el Hospital Dr. Raúl Leoni, en San Félix, y quien este miércoles 10 de junio cumplió una semana sin recibir diálisis.

   
“Mi mamá no está comiendo, no está bebiendo agua. Su cuerpo en cualquier momento puede colapsar”, afirmó Keynileth Hernández

Desde su ingreso el pasado 30 de mayo, apenas la han dializado una sola vez, el miércoles 3 de junio luego de que sus familiares denunciaron el caso con publicaciones en Twitter.

La directora del centro asistencial hasta les llamó la atención, alegando que esas publicaciones “daban mala reputación al hospital”. Lo cierto es que la presión sirvió para que presuntamente autoridades de Caracas llamaran y ordenaran que le cumplieran el tratamiento a la paciente.

Maigualida Tovar se dializaba en la Unidad Extrahospitalaria de Hemodiálisis Jesús de Nazareno, en la Clínica Ceciamb de Puerto Ordaz. Su hija, Keynileth Hernández, cuenta que su ingreso al hospital de Guaiparo obedeció luego de que le practicaran una prueba rápida de diagnóstico de COVID-19 y diera positivo.

Siguiendo el protocolo de prevención y aislamiento, la trasladaron entonces al Hospital Dr. Raúl Leoni, donde no se le ha garantizado las tres diálisis que debe hacerse semanalmente.

“Mi mamá no está comiendo, no está bebiendo agua, tiene la boca seca. Su cuerpo en cualquier momento puede colapsar”, manifestó preocupada Keynileth.

Los esfuerzos de Maigualida han sido en vano. Para el lunes le habían prometido dializarla nuevamente, pero no fue así. Ahora esperan que en el hospital cumplan con que este jueves 11 sí la dialicen.

“Le prometieron hacerle su diálisis el lunes y no se la quisieron hacer porque solo le hacen diálisis a las personas en estado de emergencia, casi que cuando se están muriendo es que proceden a dializarlos”, cuestionó Hernández.

Centro centinela no preparado

Con todo el revuelo en redes, se filtró un mensaje de la directora en el que admite que este hospital, uno de los centros centinelas para atender casos de COVID-19, no está preparado para dializar a pacientes renales que pudieran estar contagiados. Maigualida aún espera por el resultado de la prueba PCR, con la que se descartaría el contagio, ya que está asintomática y por su condición inmunológica el primer test pudo arrojar un falso positivo.

La unidad de diálisis en Guaiparo cuenta con seis máquinas de hemodiálisis, pero solo dos están operativas y la planta de osmosis tiene una fuga en tres válvulas. Además hay un solo médico atendiendo a cuatro pacientes en estado crítico.

Keynileth Hernández manifestó su preocupación por la pretensión de que fuera dada de alta sin practicársele diálisis y sin resultado de la PCR, ya que no la recibirán en el centro privado hasta tanto no esté descartado el contagio.

A raíz de su experiencia personal, Keynileth ha recibido comentarios de testimonios similares. El caso de Maigualida suma a la negligencia, desidia y falta de preparación para la atención de personas que mantendrán en aislamiento en centros centinelas por prevención. En Correo del Caroní recientemente se publicó la historia de un joven venezolano que regresó de Colombia y, aunque dio negativo, fue aislado en uno de los refugios de Puerto Ordaz con otras cinco personas, sin recibir comida, más amenazas con cuerpos de seguridad del Estado.