Solo hay un camión vactor para las emergencias de desbordamiento de cloacas en Ciudad Guayana. Vecinos de Luis Hurtado Higuera denuncian que desde hace dos meses solicitaron atención y todavía siguen sin respuesta.

15 familias y más de 40 niños de la calle Mariño en el sector Luis Hurtado Higuera de San Félix sufren el colapso de cloacas a causa de la desatención por parte de autoridades del municipio Caroní.

A pesar que desde hace dos meses solicitaron el camión para que drenaran las aguas negras, todavía las tuberías se mantienen llenas de desechos.

“Esas casas se anegaron con una sola lluvia que cayó”, comentó Andrés Díaz, vecino de la comunidad. Calcula que cuando llueve las aguas negras sobrepasan los 20 centímetros desde el suelo y afecta viviendas donde residen personas mayores con problemas de hipertensión.

Habitantes de este sector denuncian que incluso en los lavamanos, duchas, e inodoros, los desechos se regresan porque las tuberías de aguas servidas están sobrecargadas. “Esto es horroroso, tenemos niños, esto es un foco de infección tremendo”, indicó Carmen Martínez, una de las afectadas.

Martínez indicó que han tenido que recoger 70 mil bolívares por cada vecino para pagar a jóvenes que drenen las cloacas, pero eso solo funciona como paliativo porque después de una semana vuelven a colapsar.

Afectados señalan que cuando llueve no tienen forma de sacar las aguas negras porque todo se inunda. Estiman que luego de escampar puede pasar hasta más de dos horas en drenarse todos los desperdicios, por lo que solicitan atenciones oportunas antes que comience la época de lluvia.

Un error de planificación urbana

   
“Esas casas se anegaron con una sola lluvia que cayó”, comentó Andrés Díaz, vecino de Luis Hurtado Higuera. Calcula que cuando llueve las aguas negras sobrepasan los 20 centímetros desde el suelo

El urbanista Simón Yegres explicó que las tuberías de aguas negras no deberían necesitar mantenimiento nunca. El problema surge por la poca vigilancia de autoridades municipales al momento de la construcción de ciertos urbanismos que conectaron las tuberías de aguas servidas con las de lluvia.

Este error generó que toda la basura que arrastran las aguas de lluvia termine en tuberías de aguas negras y se cree un colapso por elementos sólidos que tapan los conductos exclusivos para los desechos humanos.

Yegres estima que las tuberías destinadas para el agua de lluvia necesitarían mantenimiento al menos entre 2 o 3 veces al año por la basura que botan las personas en las calles y el mal servicio de aseo, pero señaló que desde 2008 no hay un plan o presupuesto para realizar este tipo de mantenimientos en la ciudad.

El experto agregó que, dependiendo de la complejidad que presente el alcantarillado, se puede atender con el camión vactor que succiona y despeja las cloacas, pero en otros casos donde la dificultad es mayor, se necesita maquinaria para romper vías, abrir tuberías y liberar todo lo que mantiene colapsada las conexiones.

Sin capacidad de respuestas

José Monsalve, presidente de Corposervicios Guayana, indicó que no hay plan preventivo “porque nosotros apenas tenemos un solo camión, estamos atendiendo son los sitios donde se colapsa”.

“Cada vez que llueva se van a colapsar porque meten el agua de lluvia a la cañería”, dijo Monsalve. Informó que atienden entre dos y tres comunidades al día y que el sector más afectado es Core 8, allí deben atender a la población cada dos o tres semanas por el desbordamiento de sus tuberías.

“Nosotros estamos atendiendo, pero la solución implica un trabajo mayor que nosotros no tenemos las capacidades ahorita ni operativas ni financieras de hacer”, sentenció.

 
En algunas viviendas de la calle Mariño tarda hasta más de dos horas en drenarse los desechos
 
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